Los cambios de El Cambio

Los cambios de El Cambio

El Secretario General de la ONU, António Guterres atiende a la prensa durante la Cumbre del Clima celebrada en NY en septiembre de 2019.&

El pasado 23 de septiembre se ha celebrado en Nueva York la cumbre sobre el Cambio Climático convocada por el presidente de las Naciones Unidas, António Guterres. La Cumbre del Clima ha venido precedida por una oleada de manifestaciones de jóvenes en todo el mundo, preocupados por un futuro que los climatólogos anuncian cálido, a ciencia cierta. En los principales países europeos los políticos, quizá alertados por la inusitada actividad de sus futuros votantes, anuncian medidas de urgencia para cumplir con los objetivos del Pacto de París, firmado ya hace cuatro años (sí, los políticos también lo dejan todo para el último día). Ante todo esto, la ciudadanía, perpleja, plantea preguntas simples del tipo ¿cómo hemos llegado a esto?, o ¿pero alguien sabe lo que tenemos que hacer?. La primera pregunta la dejo para los historiadores, que algún día analizarán las causas políticas y económicas por las que no se ha escuchado a los científicos. La segunda tiene una respuesta compleja. El problema actual es que los cambios sociales y económicos que requiere modificar la tendencia climática son de tal magnitud que no, nadie sabe cómo se puede manejar el problema sin causar graves desastres. No se puede suprimir el suministro de gas natural o de petróleo de un día para otro sin colapsar la economía de todo el planeta, ni se puede, prohibir el uso de productos sin proporcionar una alternativa. La buena noticia es que, al menos, sabemos en que dirección movernos: Debemos cambiar nuestra forma de obtener energía y nuestros medios de transporte, de forma que emitan el mínimo CO2 posible. Necesitamos también cambiar los materiales que usamos, de forma que su fabricación tenga menos coste energético, y a ser posible, que acumulen carbono procedente de la atmósfera. Debemos cambiar nuestros hábitos de comportamiento y consumo, y necesitamos cambiar las formas en que fabricamos, producimos, almacenamos y distribuimos los bienes de consumo. Esto es, necesitamos, en el mínimo tiempo posible, cambiarlo todo.

Proyecciones de incrementos de temperatura previstos para distintos grados de reducción de emisiones de CO2 UN Climate Change Annual Report 2017

Quisiera llamar la atención acerca de las consecuencias no estrictamente climatológicas de estos cambios. Esta transformación cultural será muy rápida, (¡ya lo está siendo!) y las sociedades que no se incorporen de forma eficiente quedarán fuera de las sociedades desarrolladas. Los organismos internacionales entienden que, para ser eficaces, las acciones contra el Cambio Climático deben limitar (o encarecer) el uso de algunos productos y tecnologías, que han de ser sustituidas por otras más avanzadas. La lucha contra el Cambio Climático es política, económica y social, y exacerba la competencia entre países tanto como incentiva la cooperación. Los países que desarrollen las tecnologías sustitutivas de las antiguas (fuentes de energía, tecnología de fabricación de bienes, transporte, tecnologías agrícolas etc.) saldrán fortalecidos, el resto disfrutarán de un planeta habitable (esperemos), pero económicamente saldrán debilitados.

Ante la opinión pública se está pasando por alto que la lucha contra el Cambio Climático es una lucha, y también una competición, intrínsecamente científicas. Porque no basta con decir lo que hay que mejorar, el problema real es saber hacerlo, y en muchos casos no sabemos. No basta con decir, por ejemplo, que hay que usar coches eléctricos, hay que saber de donde vamos a sacar los elementos químicos (tierras raras) con que se construyen sus motores, o que compuestos alternativos podemos usar en sus baterías, porque la demanda de la población mundial no puede ser atendida con la tecnología y los recursos disponibles actualmente. Desde un punto de vista científico es evidente la necesidad de una gran inversión en I+D en direcciones muy concretas: Debemos encontrar formas económicamente viables de separar CO2 y metano y de transformarlos en otros productos, hay que desarrollar nuevos materiales estructurales y tecnológicos y de consumo en cuya fabricación no solo no se emitan gases de efecto invernadero, si no que se consuman, hay que desarrollar formas de síntesis de materias primas mediante nuevos procesos con bajas emisiones de CO2 y hay que desarrollar sistemas de transformación de energía solar en energía química (particularmente en forma de hidrógeno) y eléctrica, así como nuevas y más eficientes formas de almacenar energía térmica y eléctrica. Nuestra sociedad debe impulsar, con urgencia, la investigación y el desarrollo de estas áreas para no quedarse descolgada del grupo de países desarrollados, para tener los técnicos formados que necesitaremos a corto plazo, y para contribuir a tomar conciencia de los cambios en nuestro comportamiento que requiere el Cambio Climático. Los políticos responsables deberían, con absoluta urgencia, potenciar la investigación científica, y conviene recordar que según los datos de la COSCE, la inversión ejecutada en I+D ha caído en España un 60% (¡eso son recortes!) en los años de la crisis sin que nuestros responsables políticos hayan entonado un “mea culpa” ni parpadeado siquiera.## La lucha contra el Cambio Climático no consiste en hacer declaraciones a la prensa, ni en organizar enormes y largas reuniones, consiste en rimer lugar en potenciar la investigación científica. Y los científicos tenemos la obligación de contribuir con nuestro mucho o poco conocimiento a encontrar soluciones viables a los problemas que esta transformación plantea. No hay nada más urgente, no hay nada más importante.


& Foto tomada de la web de UN de acuerdo con los términos de uso.

## Fuente: Informe COSCE. Análisis de los recursos destinados a I+D+i (Política de Gasto 46) contenidos en los Presupuestos Generales del Estado aprobados para el año 2018. Se puede encontrar en https://www.cosce.org/pdf/informeCOSCE_PGE2018_Aprobados.pdf

Este texto fue publicado en El Norte de Castilla el domingo 29 de septiembre de 2019 bajo el título Los cambios de El Cambio


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